Diseño hecho para tu negocio
Ni plantilla comprada ni maquetador arrastrando cajas: partimos de tu contenido real y diseñamos alrededor de él.
Estudio de diseño web
Una cuota al mes. Dentro va el diseño, el desarrollo, el alojamiento, el mantenimiento y todos los cambios que pidas. Sin coste de alta y sin permanencia: si dejas de necesitarnos, lo dices y ya está.
Lo que entra en la cuota, sin letra pequeña
Tu web publicada
Cambios ilimitados
Todo incluido
Qué hacemos
No vendemos plantillas ni horas sueltas. Vendemos una web que existe, funciona y se mantiene sola porque hay alguien detrás manteniéndola.
Ni plantilla comprada ni maquetador arrastrando cajas: partimos de tu contenido real y diseñamos alrededor de él.
Sitio estático, sin plugins ni base de datos. El objetivo es 95 o más en Lighthouse móvil en todas las páginas.
Sin WordPress detrás no hay plugins caducados ni sustos de seguridad los domingos.
Nos escribes lo que quieres cambiar y lo tienes publicado en 48 horas laborables. Sin bolsas de horas ni presupuestos por cada coma.
Estructura, títulos, datos estructurados y sitemap desde el primer día.
Contraste, foco visible y navegación por teclado. No es un extra: es cómo está hecha.
El modelo
El presupuesto cerrado de toda la vida te deja con una web nueva y una factura grande el primer mes, y con una web vieja y nadie al teléfono el año siguiente. La suscripción invierte eso.

Cómo empieza
No hay fase de descubrimiento de tres meses. Hay una conversación, un guion, un diseño y una publicación — y a partir de ahí, mejoras continuas.
Qué vendes, a quién y qué te piden por teléfono una y otra vez. De ahí sale el mapa de páginas y el presupuesto cerrado.
Preparamos la estructura y los textos de cada página con lo que ya tienes. Tú corriges; nosotros no publicamos nada sin tu visto bueno.
Diseño a medida sobre tu contenido real, no sobre texto de relleno. Lo ves en una dirección privada antes de que lo vea nadie más.
Apuntamos el dominio, comprobamos que todo carga y a partir de ahí la web se mueve cada mes contigo.
Los números del servicio
Dudas razonables
El dominio, los textos y las imágenes son tuyos desde el minuto uno; nosotros no somos titulares de nada. El código lo mantenemos nosotros mientras dure la suscripción y te lo entregamos exportado si decides marcharte, sin coste y sin tener que pedirlo dos veces.
Avisas con treinta días. Te entregamos el sitio construido y el contenido, te ayudamos a apuntar el dominio donde quieras y ahí acaba la relación. No hay penalización, ni cuota de rescate, ni una última factura sorpresa.
Los cambios de contenido son ilimitados: textos, fotos, precios, horarios, páginas nuevas dentro de la estructura acordada. Lo que no entra es rehacer el sitio entero o construir una funcionalidad nueva, y eso te lo diremos antes de empezar, no en la factura.
El estudio está en Zaragoza y trabajamos en remoto para toda España. Las reuniones son por videollamada y todo el trabajo queda por escrito, que es lo que de verdad hace falta para que un proyecto no se pierda por el camino.
No. Publicamos sitios estáticos: no hay base de datos, ni plugins que caduquen, ni panel que alguien pueda dejar abierto. Eso los hace más rápidos y bastante más difíciles de romper, a cambio de que los cambios pasen por nosotros — que es justo lo que estás contratando.
Entonces lo que necesitas es mantenimiento o un rediseño, no empezar de cero. Miramos qué hay, te decimos qué se puede salvar y te damos las dos cifras para que compares. Muchas webs solo necesitan velocidad, textos y alguien que las mire una vez al mes.
Treinta minutos por videollamada y te decimos qué haríamos, en cuánto tiempo y por cuánto al mes. Si no encajamos, te lo diremos igual de rápido.