Comparativa
Web por suscripción o pago único: cómo elegir
Conviene decirlo antes de empezar: nosotros vendemos suscripción, así que no somos neutrales. Lo que sí podemos hacer es poner los números de los dos modelos encima de la mesa, incluidos los casos en los que la suscripción es la peor opción — que existen y son más de los que suele admitir quien la vende.
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Los dos modelos resuelven el mismo problema con un reparto distinto del riesgo y del dinero en el tiempo. Elegir mal no arruina a nadie, pero se nota mucho en el segundo año.
El pago único compra una web. La suscripción compra que la web siga estando bien dentro de dos años. Si tu sitio va a quedarse quieto, paga una vez; si va a moverse, la cuota casi siempre sale mejor y desde luego sale más tranquila.
Qué compras exactamente con cada modelo
Con el pago único compras un entregable: una web terminada en una fecha, a cambio de un importe cerrado. A partir de la entrega, todo lo que ocurra es un encargo nuevo con su propio presupuesto.
Con la suscripción compras un servicio continuado: la web existe, está alojada, está vigilada y cambia cuando lo pides, mientras pagues la cuota. No hay entregable final porque el servicio no termina.
Los números a tres años
Un ejemplo con cifras del mercado español, para un negocio pequeño con una web de diez a quince páginas.
Pago único: entre 2.500 y 3.500 euros el primer mes, más unos 200 euros al año de alojamiento y dominio, más el mantenimiento si lo contratas —pongamos 40 euros al mes— más las horas sueltas de los cambios. A tres años, entre 3.100 y 5.500 euros según cuánto la toques.
Suscripción: 89 euros al mes durante treinta y seis meses son 3.204 euros, con el alojamiento, el mantenimiento y todos los cambios dentro. No hay desembolso inicial y no hay ninguna factura extra.
Los totales se parecen mucho más de lo que la gente espera. La diferencia real no está en el importe: está en que en el primer escenario los cambios tienen precio propio, así que casi nunca se piden, y a los tres años tienes una web de hace tres años.
Cuándo el pago único es claramente mejor
Hay tres situaciones en las que pagar una vez es la opción correcta y decir lo contrario sería vender.
- Tienes dentro a alguien que sabe tocar la web. Si hay una persona en tu equipo que edita, publica y actualiza, la suscripción te cobra por algo que ya tienes cubierto.
- La web va a quedarse quieta. Un sitio institucional que cambia una vez cada dos años no aprovecha ninguna de las ventajas de la cuota.
- Prefieres capitalizar el gasto. Por motivos contables, a algunas empresas les interesa un activo pagado una vez y no un gasto recurrente. Es una razón legítima y la decide tu gestor, no tu diseñador.
Cuándo la suscripción compensa
El caso claro es el negocio que necesita que su web se mueva y no tiene a nadie para moverla: cambian los precios, entran servicios nuevos, hay campañas de temporada, se actualiza el equipo. Si cada uno de esos cambios exige un correo, un presupuesto y dos semanas, la web se congela — no por dinero, sino por fricción.
También compensa cuando el desembolso inicial es el obstáculo real. Empezar por cuarenta y nueve euros permite tener web este mes en lugar de dentro de dos trimestres, y para un negocio que arranca esa diferencia vale más que cualquier ahorro teórico a cinco años.
Las tres preguntas que resuelven la duda
Si después de todo lo anterior sigues sin tenerlo claro, respóndete a estas tres. Con dos «sí» la suscripción encaja; con dos «no», paga una vez y contrata mantenimiento aparte.
- ¿Vas a querer cambiar algo de la web al menos una vez al trimestre?
- ¿No hay nadie en tu equipo que vaya a mantenerla?
- ¿Prefieres un gasto previsible a un desembolso grande de golpe?
La letra pequeña que hay que exigir a cualquier suscripción
El modelo tiene un riesgo real: que la cuota se convierta en una forma de retenerte. Antes de firmar una suscripción —la nuestra o cualquier otra— asegúrate por escrito de tres cosas.
- El dominio está a tu nombre, no al del proveedor.
- Si te das de baja, te entregan el contenido y el sitio construido, sin coste añadido.
- La permanencia es corta y el preaviso está escrito, con un número de días concreto.
Si te encaja la suscripción, empezamos este mes
Y si de lo que has leído deduces que te conviene pagar una vez, dilo en la llamada: te diremos qué buscar y qué preguntar, aunque no acabes con nosotros.